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En 2Amigos nos encanta disfrutar de un buen vino: apreciar los aromas, la lágrima, el bouquet,… pero sobretodo, lo dicho, disfrutar del vino y mejor si es en buena compañía.

Para catar un vino no hace falta ser un gran profesional, sino simplemente afinar tres sentidos: la vista, el olfato y el gusto.

Descorchamos la botella, servimos el vino y olemos el corcho (otro día hablaremos sobre este tema que también es muy interesante)

En la cata de un vino diferenciamos 3 fases: visual, olfativa y gustativa.

Hoy nos centraremos en la primera:

1 – Fase visual

El primer paso es elegir una buena copa y cogerla siempre por el tallo para no calentar el vino.

Para esta fase es muy útil colocar la copa sobre un fondo blanco para que al inclinarla podamos apreciar bien los colores, su transparencia, su limpieza, si es un vino brillante o si es un vino mate.

Su color, que nos dará una idea sobre la edad del vino, se puede diferenciar en tres zonas: la punta, el centro y los bordes del vino.

En los vinos tintos, cuanto más oscuro sea el centro y más violetas los bordes, más joven será el vino. Cuanto más rojo rubí sea el centro y más amarronados los bordes suele ser un vino más envejecido, con crianza.

En los vinos blancos, cuanto más claros sean los amarillos, más joven y ligero será el vino. Cuanto más dorados, será un indicativo de un vino de más edad y más complejo.

También podemos distinguir si un vino es de capa alta, cuando no podemos ver a través de él, y de capa baja, cuando podemos ver claramente que hay al otro lado.

Otra posible observación que podemos hacer de nuestro vino será la densidad. A más densidad, más alcohol. Y si movemos ligeramente la copa en círculos, apreciaremos la lágrima del vino. Cuanto más lenta sea la caída de la lágrima, mayor densidad y por lo tanto mayor graduación de alcohol.

Ya sabéis amigos, la próxima vez que os sirváis una copa de vino, acordaos de estos pasos y prestad atención a los detalles que os harán conocer y entender mejor el caldo que estáis disfrutando.

 

¡Salud! 🙂

CÓMO CATAR UN VINO (II)